CONSULTORA DE COMUNICACIÓN Y REDACTORA CREATIVA

Soy una consultora de comunicación atípica. Atípica porque aún creo que la creatividad, tan presente en la publicidad, también debe ser la protagonista de la comunicación política y corporativa, del periodismo, y de todo lo que haga uno en la faz de la tierra.

También soy atípica porque tengo una obsesión con las palabras, que al fin y al cabo son la materia prima de mi trabajo. Letras, palabras, párrafos, textos. Conceptos, mensajes clave, significados. Historias, relatos.

Trabajo como redactora de contenidos en Good Rebels. Pero eso no es todo, como buena rebelde tengo mis propios proyectos. Entre ellos está la edición de un libro de ensayo sobre periodismo, nuevas aventuras académicas y la constante escritura personal. ¿Te gustaría colaborar conmigo? Cuéntamelo en aidaceronromero@gmail.com.

DE «LA HUERTA DE EUROPA» AL FIN DEL MUNDO

Nací en el Valle del Guadalentín, en la Región de Murcia, cuando aún se llevaba lo analógico, empezaba la banda de “Britpop” Oasis y se veía por primera vez Thelma & Louis.

Formo parte de la XIII promoción del Máster en Comunicación Política y Corporativa (MCPC) de la Universidad de Navarra. Gracias a esta etapa académica, estuve entre 2016 y 2017 en Pamplona, Madrid, Bruselas y Washington, D. C. especializándome en comunicación estratégica, medios, política y lobby.

Estudié Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad de Murcia, donde conseguí la Beca Fórmula Santander Iberoamérica para pasar un semestre en la Universidade de São Paulo.

En Brasil descubrí mi amor por el idioma más bonito del mundo: el portugués. Y estando al otro lado del Atlántico también comencé a interesarme por la cultura, historia y política de Latinoamérica.

Tras graduarme pasé una temporada en Birmingham, Reino Unido, y en Miami, Estados Unidos. En la conocida como «capital de América Latina» trabajé en prácticas para un medio digital gracias al programa de movilidad ARGO del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Me gusta viajar a cualquier parte, leer de todo, dibujar, ir al cine y al teatro, el arte, la moda antes de que se pusiera de moda, pasar el tiempo en una buena cafetería, descubrir algo nuevo cada día y, por supuesto, escribir, escribir, escribir.

A pesar de todo eso, no me quito de la cabeza las palabras que Oscar Wilde escribió en El retrato de Dorian Gray: «definirse es limitarse».